Verrugas (mezquinos)

Verrugas (mezquinos)

Lesiones benignas, muy frecuentes, transmisibles, producidos por el virus del papiloma humano (HPV); afectan la piel y mucosas de los niños y adultos.

Aproximadamente el 10-12% aparecen en edad pediátrica, son más frecuentes en niñas que en niños, surgiendo a los 13 años en las primeras y a los 14,5 años en los segundos.

Las verrugas se transmiten por contacto directo, necesitando una puerta de entrada que suelen ser pequeñas heridas en la piel o en las mucosas.

Las verrugas vulgares se presentan como elevaciones papulosas, de tamaño y número variables, con una superficie en “cresta de gallo”. Suelen localizarse en zonas expuestas a traumatismos: manos, rodillas etc.

Las verrugas filiformes son delgadas y estar unidas a piel por un estrecho pedículo. Suelen localizarse en párpados y muy especialmente en la edad infantil.

Las verrugas planas son lesiones aplanadas, muy discretamente queratósicas que suelen ser múltiples y localizarse en la cara. Al igual que las anteriores son más frecuentes en niños y adolescentes.

Son verrugas plantares las que se localizan en las plantas de los pies y son más frecuentes en personas que tienen la costumbre de caminar descalzas.

No existe un tratamiento único, lo que determina que exista una gran variedad de terapias.

La gran mayoría de tratamientos frente a las verrugas se basan en su destrucción a través de diferentes sistemas: métodos químicos (líquidos, parches preparados y formulados), métodos físicos (crioterapia con nitrógeno líquido, láserterapia) o quirúrgicos (electrocoagulación y curetaje, extirpación).