Urticaria

La urticaria es una afección de la piel muy frecuente y una de las causas más comunes de consulta urgente en Dermatología. Puede darse a cualquier edad y se manifiesta en forma de habones o ronchas de color rojizo o rosado, ligeramente sobre elevadas, de horas de duración y que causan comezón.
El síntoma más característico de esta enfermedad es la comezón, la mayoría de las veces insoportable, incluso impide la conciliación del sueño. Estas ronchas pueden estar localizadas por todo el cuerpo.

Algunas veces , cuando la urticaria es más intensa, se acompaña de otros síntomas como dolor abdominal, cefalea, fiebre e incluso una hinchazón de párpados, labios y glotis, que es lo que se conoce como angioedema.

Aunque la mayoría de las veces se desconoce la causa que hay detrás de un brote de urticaria, hay que investigar si los episodios se relacionan con ciertos alimentos (los más comunes son el huevo, marisco, leche, pescados, chocolate o frutos secos), medicamentos, infecciones gastrointestinales o de vías respiratorias altas o agentes irritantes.
En el caso de la urticaria crónica la mayoría de las veces no se encuentra un desencadenante claro, y se cree que el estrés psicológico pueda tener mucho que ver con estas formas de urticaria.
El tratamiento de la urticaria es sintomático y va dirigido a aliviar la comezón que padece el paciente. El tratamiento fundamental son los antihistamínicos, y deberá ser un médico el que determine la dosis y el tipo de antihistamínico según la gravedad de los síntomas.
Sólo en casos excepcionales por su gravedad (urticarias acompañadas de angiodedema o crónicas con mal control) utilizaremos otros fármacos, como los glucocorticoides.
Importante identificar el factor causal o asociado.