Resección de quistes y lipomas

En ocasiones aparecen una serie de protuberancias en el cuerpo, llamados lipomas y quistes sebáceos. Se puede recomendar la extirpación de un lipoma o quiste sebáceo por razones estéticas. Sin embargo, a veces pueden presentar síntomas, como dolor o crecimiento excesivo. En estas ocasiones, la cirugía además mejora la calidad de vida del paciente.

La mayor parte de los quistes sebáceos y lipomas pueden extirparse en una sencilla operación realizada con anestesia local por lo que suele quedar una cicatriz casi imperceptible.

Para eliminar los lipomas y quistes sebáceos suelen utilizarse técnicas de cirugía menor. Normalmente se utiliza la anestesia local. Se trata de una cirugía ambulatoria, por lo que el paciente se va pronto a casa (el mismo día). Los puntos se retiran entre 7 y 10 días después de la intervención. Poco tiempo después el paciente puede volver a llevar una vida normal. Y se deberá tener cuidado con la cicatrización de la herida, evitando la luz del sol.