Herpes Zoster

Herpes Zoster

El herpes zoster es el cuadro clínico constituido por las manifestaciones dermatológicas (erupción vesiculosa) y neurológica (dolor) que se produce por la reactivación del virus varicela zoster. El dolor es el síntoma más común por el que los pacientes con herpes zoster solicitan atención médica.

La incidencia del herpes zoster aumenta con la edad. Es más frecuente en pacientes por encima de 50 años y es raro en personas menores de 15 años. Además de ser más frecuente en pacientes ancianos, en éstos el dolor y la erupción del zoster al igual que en pacientes inmunocomprometidos es más severa. En cuanto al sexo, no existen diferencias en la presentación del herpes zoster.

El herpes zoster suele padecerse una única vez, tan sólo en 1 a 5% de los enfermos vuelven a presentarlo otra vez y menos del 1% lo padecen más de dos veces.

El herpes zoster suele comenzar con dolor de tipo punzante, parestesias o prurito, que precede normalmente a la aparición de las lesiones.

Las características de la erupción cutánea son que tiene una localización específica, unilateral, y cuyas lesiones son enrojecimiento, “granitos”, ampollas y costras.
El tratamiento consiste en tratar los síntomas como el dolor y la comezón, así como el uso de antivirales.